Tren solar, vino, dinosaurios y belleza natural: los atractivos de Maimará

Dicen en la Quebrada que Maimará no es un pueblo común, sino un lienzo donde el tiempo tardó millones de años en secar. Allí, donde los cerros despiertan pintados con trazos de ocre, violeta y carmín, la tierra susurra historias de mares ancestrales y gigantes de piedra. No es coincidencia que este rincón de la Quebrada de Humahuaca haya sido reconocido a nivel global por la ONU Turismo como uno de los Best Tourism Villages (Mejores Pueblos Turísticos del Mundo): Maimará es el lugar donde la magia y la realidad caminan de la mano.

Al pie de la majestuosa Paleta del Pintor, donde la montaña parece haber capturado para siempre el color de un atardecer, florece la nueva joyita del pueblo: el Centro Geológico y Paleontológico “Huellas de Maimará”. Abrir sus puertas es atravesar un umbral hacia el Periodo Cretácico, un tiempo en que el viento andino soplaba sobre olas de un océano primitivo.

El gran tesoro del centro es una huella fósil original, descubierta en el año 2002 por los geólogos González Barry y Alonso. Tras permanecer bajo el resguardo seguro de la Posta de Hornillos, la pisada inmortalizada del dinosaurio ha regresado a su hogar definitivo para asombrar a grandes y chicos.

Entre sus vitrinas y salas interactivas, el centro atesora:

  • Piezas fósiles originales: Restos auténticos de un hadrosaurio, la delicada osamenta de una cría de titanosaurio y un impactante huevo de abelisaurio.

  • El pulso de la tierra: Paneles temáticos y vitrinas de rocas que explican la evolución geológica de la Paleta del Pintor y revelan el pasado marino que alguna vez bañó las alturas jujeñas.

  • Experiencia sensorial e interactiva: Estromatolitos táctiles (testigos vivos del origen de la vida), registros audiovisuales y areneros lúdicos donde los niños pueden jugar a ser paleontólogos por un día.

Horarios de visita: Abierto de 10:00 a 18:00 hs, de jueves a martes (cerrado los días miércoles).

 Cruzando el corazón de Maimará como un rayo dorado y silencioso, el Tren Solar surca los valles alimentándose de la mismísima luz del astro rey. Pero la travesía no se detiene al atardecer: el sitio oficial del Tren Solar invita a vivir experiencias de ensueño como “Una Noche en Tren, Cielo en Movimiento” o el deleite del “Tren del Vino”, donde las estrellas y los rieles se funden en una noche inolvidable.

En las laderas donde el viento limpia el aire, la vid crece desafiando las alturas a 2.400 metros sobre el nivel del mar. Maimará cuenta con 6 bodegas, 4 de las cuales ya embotellan y comercializan la esencia de sus soles y tierras en exquisitos Malbec, Syrah, Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc. Son vinos de altura, estructurados, nobles y minerales, tan profundos como la historia que los cobija.

Para acompañar la copa, la gastronomía local propone un banquete de tradición y calidez. En los comedores del pueblo se pueden disfrutar platos autóctonos —como cazuelas de llama, humitas a la olla, tamales y empanadas jujeñas— con opciones a partir de los $12.000 en adelante.

Para culminar el recorrido con el corazón desbordado de belleza, el Mirador Monolito de Maimará ha sido reacondicionado para el deleite de los viajeros. Desde su altura, la vista regala la postal perfecta: el contraste verde de las huertas tradicionales de la banda con el lienzo infinito de los cerros multicolores.

Maimará no se visita, se vive; no se mira, se siente. Es el destino donde la historia de la Tierra se saborea en una copa de vino y se contempla al pie de un cerro pintado por los dioses.

📍 Más información: www.turismomaimara.com.ar

📲 Redes Sociales: @maimaraconectatecontudestino

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *