La llegada de Rosalía a la Argentina para brindar su serie de conciertos en el Movistar Arena estuvo marcada por un fuerte revuelo mediático. Tras la final del Mundial 2026 entre España y Argentina, la artista española republicó en redes sociales un video burlesco hacia la selección albiceleste. La reacción del público local no tardó en llegar: se desató una ola de repudio en redes sociales y un masivo pedido de reembolso de entradas por parte de fanáticos indignados.
Si bien las plataformas de venta no hicieron pública la cifra exacta de cancelaciones o tickets devueltos, el impacto se sintió en la previa. La tensión aumentó al difundirse un protocolo de ingreso que prohibía la entrada con banderas nacionales y camisetas de fútbol, lo que reavivó las críticas.
Sin embargo, arriba del escenario, la intérprete decidió hacer frente a la situación desde la primera noche. En los primeros minutos del show, detuvo el concierto para hablar directamente con las 15.000 personas presentes:
“Madre mía, qué lío el otro día… Tremenda cagada. Estaba scrolleando y le di a compartir sin mirar. Jamás fue mi intención, me sabe fatal”, expresó con emoción.
Recordando su primera presentación en el Lollapalooza 2019, remarcó que Argentina fue clave en su carrera y cerró: “Mi amor por este país sigue intacto; para mí es el mejor público de la Tierra”.
El gesto fue recibido con ovaciones y aplausos. Pese al aluvión de devoluciones y el descontento inicial en redes, la artista logró revertir el clima tenso y revalidó su idilio musical con el público porteño.
