El reconocido cantor salteño repasa sus inicios, su huella en Vale 4 y el valor de los amigos en la música. De cara a un show inolvidable en la Casa de la Cultura, celebra su historia y su cumpleaños en el escenario.
Hay decisiones que no se toman con la cabeza, sino con la guitarra en la mano y el pulso latiendo a ritmo de zamba. Para Gustavo Wierna, la música nunca fue una opción entre muchas, sino la única forma de habitar el mundo. Tras un camino que lo llevó por certámenes escolares, viajes inolvidables con la mítica formación Vale 4 y escenarios de todo el país, el artista salteño atraviesa una nueva etapa solista signada por la madurez, la libertad interpretativa y el reencuentro con su esencia más pura.
La relación de Gustavo con la música empezó temprano, A los 7 u 8 años, en su casa la guitarra circulaba entre su padre, su madre y su hermano. Sin embargo, el click definitivo llegó con un viaje de infancia a Bolivia.
“Me fui con un vecino del barrio, me llevé unos pesitos y me compré un Walkman con el cassette del Chaqueño Palavecino. Ahí aprendí ‘A mi lindo Tartagal’ y ‘Juan de la Calle’. Cuando volví, ya las sabía cantar.”
Esa fascinación inicial lo enfrentó rápidamente a la necesidad técnica: en las juntadas, los mayores no siempre le daban el tono adecuado para su voz de niño. La solución fue tajante: aprender a tocar la guitarra para adueñarse de su propia melodía. A eso le siguieron los actos escolares con la señorita Cristina, el recuerdo inolvidable del certamen en el estadio Delmi cantando “El Indio Toba” —del cual se enteró que había ganado el primer premio recién al lunes siguiente— y los primeros aplausos que fueron forjando al cantor.
Si algo moldeó el carácter artístico y humano de Ubierna, fue su paso por Vale 4, donde estuvo más de una década dejando su impronta como guitarrista y voz. Con el grupo no solo vinieron giras internacionales y festivales multitudinarios, sino la riqueza incalculable de recorrer la Argentina profunda.
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Los caminos de la 40: Recorridos completos por pueblos de Catamarca, La Rioja y la Puna salteña.
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Lugares imborrables: Antofagasta de la Sierra, Tólar Grande y rinconcitos donde la música es la única moneda de cambio.
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El tesoro invisible: Las amistades cosechadas en la ruta y las emociones que brotan al interpretar una buena letra.
El próximo 9 de septiembre a las 21:00 hs, la Casa de la Cultura (Caseros 460) será el escenario de una noche consagratoria y festiva. Coincidiendo exactamente con el día de su cumpleaños, Gustavo prepara un espectáculo pensado para conmover, hacer reflexionar y, sobre todo, celebrar la vida entre amigos.
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El repertorio: Un recorrido variado que incluirá desde la potencia de la chacarera (con clásicos como La Telesita) y zambas profundas, hasta pasajes de ritmos latinos y cumbia.
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La banda: Una formación renovada que combina experiencia y juventud, integrando a talentos como Andres Lagarde.
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Invitados sorpresa: Una grilla de colegas y amigos cantores que subirán al escenario para transformar el teatro en una verdadera peña entre hermanos.
Coordenadas de la cita
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Fecha y hora: Miércoles 9 de septiembre | 21:00 hs
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Lugar: Casa de la Cultura (Caseros 460, Salta Capital)
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Entradas: Disponibles en la plataforma oficial vamos.gob.ar
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Redes sociales: Instagram (@gutiwierna) | Facebook (Gustavo Wierna) | YouTube y Spotify (Gustavo Wierna Oficial)

